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Paloma Torres : Horizontes fragmentados / textos Lucía I. Alonso Espinosa ... [et al.] ; traducción Bárbara Toledo ; fotografías Francisco Kochen, Belinda Garen [Catálogos de exposiciones]

By: Paloma Torres : Horizontes fragmentados (Mayo 30 - septiembre 22, 2008. Museo Amparo, Puebla México)Contributor(s): Kochen, Francisco [Fotografía] | Museo Amparo [Institución anfitriona]Material type: TextTextLanguage: Spanish, English Publication details: Puebla : Fundación Amparo, Museo Amparo, 2008. Description: 214 páginas : profusamente ilustrado ; 30 cms. + 1 DVDContent type: textual Media type: No mediado Carrier type: VolumenSubject(s): Torres Estrada, Paloma, 1960- -- Trabajos artísticos | Museo Amparo -- Exposiciones | Arte contemporáneo mexicano -- Catálogo de exposición | Escultura contemporánea mexicana -- Catálogo de exposición | Artistas plásticos mexicanos -- Catálogo de exposición | Catálogos y exposicionesGenre/Form: Catálogo de exposiciónDDC classification: 709.972 T69h 2008
Partial contents:
Paloma Torres / Miquel Adriá. -- Trayectos, contrastes, contigüidades / Teresa del Conde. -- Paloma Torres, ante el horizonte obstruido / Luis Carlos Emerich. -- Una coreografía de barro para pensar con la piel / Alberto Ruy Sánchez.
Summary: El trabajo de Paloma Torres se sitúa en un territorio donde se encuentran y solapan la escultura y la arquitectura: entre el monumento y la ciudad, o entre el ornamento y la función. En buena medida, su obra retorna cierta tradición mexicana que ha tenido a acercar ambas disciplinas y hasta confundirlas. Los antecedentes de Juan O’Gorman, Luis Barragán, Mathias Goertiz, Ricardo Regazzoni o Alberto Kalach dan muestra de ello, desde ambos lados de esa frontera intangible que permite convertir una biblioteca en un mural, una pared en monumento o unas torres en íconos urbanos. Los paisajes metropolitanos de Paloma Torres son síntesis de un momento, extracto de una unidad habitacional en relieve o de un fragmento de ciudad congelado entre cables. Sus columnas son autónomas, son hitos que se conmemoran así mismas. Son objetos. En arquitectura, lo que cuenta es el espacio que se libera entre columnas. Quizá suceda lo mismo en el bosque. Las columnas son instrumentales y el espacio que definen es el protagonista, es el objeto. Aquí, sin embargo, se invierten los valores, se positivizan las columnas. Toman de la arquitectura su antes y su después: las obras en construcción o las ruinas. Varillas abiertas hacia el cielo o deformaciones del prisma platónico son sujetos que paradójicamente no sostienen, pierden su uso para adquirir significado. La arquitectura no está hecha de espacio y piedra, sino de impresiones. No se construye un edificio sino una idea. La escultura, en cambio, está hecha de materia. De barro que se manosea ―se hace a mano―, se acaricia y se cuece. Y para ambas ―arquitectura y escultura― lo importante no serán ya los espacios sino la atmósfera que generan. Y ahí, en la recreación de la atmósfera urbana, es adonde Paloma Torres nos lleva.
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Catalogo de exposición Catalogo de exposición ArtNexus
General
709.972 T69h 2008 (Browse shelf(Opens below)) Ej.1 Available 14899

El DVD acompañante posee igual título.

Incluye datos biográficos y cronología artística

Paloma Torres / Miquel Adriá. -- Trayectos, contrastes, contigüidades / Teresa del Conde. -- Paloma Torres, ante el horizonte obstruido / Luis Carlos Emerich. -- Una coreografía de barro para pensar con la piel / Alberto Ruy Sánchez.

Publicación con ocasión de la exposición Paloma Torres : Horizontes fragmentados (Mayo 30 - septiembre 22, 2008. Museo Amparo, Puebla México)

El trabajo de Paloma Torres se sitúa en un territorio donde se encuentran y solapan la escultura y la arquitectura: entre el monumento y la ciudad, o entre el ornamento y la función. En buena medida, su obra retorna cierta tradición mexicana que ha tenido a acercar ambas disciplinas y hasta confundirlas. Los antecedentes de Juan O’Gorman, Luis Barragán, Mathias Goertiz, Ricardo Regazzoni o Alberto Kalach dan muestra de ello, desde ambos lados de esa frontera intangible que permite convertir una biblioteca en un mural, una pared en monumento o unas torres en íconos urbanos.
Los paisajes metropolitanos de Paloma Torres son síntesis de un momento, extracto de una unidad habitacional en relieve o de un fragmento de ciudad congelado entre cables.
Sus columnas son autónomas, son hitos que se conmemoran así mismas. Son objetos. En arquitectura, lo que cuenta es el espacio que se libera entre columnas. Quizá suceda lo mismo en el bosque. Las columnas son instrumentales y el espacio que definen es el protagonista, es el objeto. Aquí, sin embargo, se invierten los valores, se positivizan las columnas. Toman de la arquitectura su antes y su después: las obras en construcción o las ruinas. Varillas abiertas hacia el cielo o deformaciones del prisma platónico son sujetos que paradójicamente no sostienen, pierden su uso para adquirir significado.
La arquitectura no está hecha de espacio y piedra, sino de impresiones. No se construye un edificio sino una idea. La escultura, en cambio, está hecha de materia. De barro que se manosea ―se hace a mano―, se acaricia y se cuece. Y para ambas ―arquitectura y escultura― lo importante no serán ya los espacios sino la atmósfera que generan. Y ahí, en la recreación de la atmósfera urbana, es adonde Paloma Torres nos lleva.

Textos en español con traducciones al inglés

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