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008 0000002008 mX ad 0000000000mul00
040 _cArtNexus
_bspa
041 _aspa
_aeng
082 _a709.972 T69h 2008
_222
090 _aEMX00 P14p
111 _aPaloma Torres : Horizontes fragmentados
_937935
_d(Mayo 30 - septiembre 22, 2008.
_cMuseo Amparo, Puebla México)
245 1 0 _aPaloma Torres :
_bHorizontes fragmentados /
_ctextos Lucía I. Alonso Espinosa ... [et al.] ; traducción Bárbara Toledo ; fotografías Francisco Kochen, Belinda Garen
_h[Catálogos de exposiciones]
260 _aPuebla :
_bFundación Amparo, Museo Amparo,
_c2008.
300 _a214 páginas :
_bprofusamente ilustrado ;
_c30 cms. +
_e1 DVD
336 _atextual
_btxt
_2rdacontent
337 _aNo mediado
_bn
_2rdamedia
338 _aVolumen
_bnc
_2rdacarrier
500 _aEl DVD acompañante posee igual título.
500 _aIncluye datos biográficos y cronología artística
505 2 _aPaloma Torres / Miquel Adriá. -- Trayectos, contrastes, contigüidades / Teresa del Conde. -- Paloma Torres, ante el horizonte obstruido / Luis Carlos Emerich. -- Una coreografía de barro para pensar con la piel / Alberto Ruy Sánchez.
518 _oPublicación con ocasión de la exposición
_aPaloma Torres : Horizontes fragmentados
_d(Mayo 30 - septiembre 22, 2008.
_pMuseo Amparo, Puebla México)
520 _aEl trabajo de Paloma Torres se sitúa en un territorio donde se encuentran y solapan la escultura y la arquitectura: entre el monumento y la ciudad, o entre el ornamento y la función. En buena medida, su obra retorna cierta tradición mexicana que ha tenido a acercar ambas disciplinas y hasta confundirlas. Los antecedentes de Juan O’Gorman, Luis Barragán, Mathias Goertiz, Ricardo Regazzoni o Alberto Kalach dan muestra de ello, desde ambos lados de esa frontera intangible que permite convertir una biblioteca en un mural, una pared en monumento o unas torres en íconos urbanos. Los paisajes metropolitanos de Paloma Torres son síntesis de un momento, extracto de una unidad habitacional en relieve o de un fragmento de ciudad congelado entre cables. Sus columnas son autónomas, son hitos que se conmemoran así mismas. Son objetos. En arquitectura, lo que cuenta es el espacio que se libera entre columnas. Quizá suceda lo mismo en el bosque. Las columnas son instrumentales y el espacio que definen es el protagonista, es el objeto. Aquí, sin embargo, se invierten los valores, se positivizan las columnas. Toman de la arquitectura su antes y su después: las obras en construcción o las ruinas. Varillas abiertas hacia el cielo o deformaciones del prisma platónico son sujetos que paradójicamente no sostienen, pierden su uso para adquirir significado. La arquitectura no está hecha de espacio y piedra, sino de impresiones. No se construye un edificio sino una idea. La escultura, en cambio, está hecha de materia. De barro que se manosea ―se hace a mano―, se acaricia y se cuece. Y para ambas ―arquitectura y escultura― lo importante no serán ya los espacios sino la atmósfera que generan. Y ahí, en la recreación de la atmósfera urbana, es adonde Paloma Torres nos lleva.
546 _aTextos en español con traducciones al inglés
600 4 _aTorres Estrada, Paloma,
_d1960-
_916418
_xTrabajos artísticos
610 4 _924258
_aMuseo Amparo
_xExposiciones
650 1 4 _aArte contemporáneo mexicano
_929712
_vCatálogo de exposición
650 1 4 _aEscultura contemporánea mexicana
_929968
_vCatálogo de exposición
650 1 4 _aArtistas plásticos mexicanos
_930010
_vCatálogo de exposición
653 _aCatálogos y exposiciones
655 _aCatálogo de exposición
700 _96215
_aKochen, Francisco
_eFotografía
710 4 _924258
_aMuseo Amparo
_eInstitución anfitriona
942 _2ddc
_cCAT
999 _c14660
_d14660